Abogado matrimonialista

En Zaragoza, ponemos a su disposición a un abogado matrimonialista con experiencia, que podrá asesorarle y ayudarle durante todo el proceso de divorcio.

Desafortunadamente, en España, cada vez son más las parejas que se enfrentan a la difícil decisión de cesar en su convivencia. Se trata de un proceso que no es fácil para ninguna de las partes, máxime si hay hijos en común, por lo que la figura de un abogado matrimonialista no solo es importante desde el punto de vista legal, si no que será la persona encargada de que este proceso sea lo más rápido posible para todos y que los acuerdos  de divorcio sean los más justos y beneficiosos para las partes.

Abogado matrimonialista en Zaragoza

¿Qué puede hacer por usted nuestro abogado matrimonialista de Zaragoza?

Un abogado matrimonialista es un experto en Derecho de Familia. Esta área del derecho es muy amplia, aunque la gran mayor parte de los servicios por los que se requiere de su asesoramiento legal son todos aquellos relacionados con procesos de divorcio y separación, junto con todas las medidas que se desprenderán de estos, como la custodia de hijos, régimen de visitas, establecimiento de pensiones, tanto de alimentos como compensatoria etc.

La labor del abogado matrimonialista, en cuanto a los procesos de divorcio, es la de representar a su cliente y conseguir el acuerdo que sea más beneficioso para este.

Como decíamos, los procesos de divorcio son, de lejos, los que más consultas generan.

El proceso de divorcio debe cumplir una serie de requisitos legales hasta su finalización, que será cuando el Juez dicte la sentencia de divorcio.

La duración y complejidad del divorcio dependerá en gran medida de los implicados, y de la capacidad del matrimonio para llegar a una serie de acuerdos relativos a todas aquellas cuestiones que afectarán a la familia tras ser efectivo el divorcio. Cuestiones que necesariamente deben quedar solucionadas, bien sea mediante acuerdo entre las partes o bien sea, en última instancia, por decisión del Juez.

Una de las formas más habituales de clasificar por tanto los divorcios es: de mutuo acuerdo o contenciosos.

Divorcio de mutuo acuerdo

Es, sin duda, el tipo de divorcio al que todas las parejas deberían aspirar. Como abogados matrimonialistas especializados, sabemos que es un proceso más llevadero para todas las partes, tanto desde el punto de vista económico como psicológico.

En el divorcio de mutuo acuerdo, el matrimonio es capaz adoptar una serie de acuerdos de forma consensuada. Esto supone una gran ventaja ya que hará que el proceso sea más rápido y además, la probabilidad de que posteriormente al divorcio se respeten los acuerdos alcanzados es mucho más alta. Además, se trata de un divorcio más económico ya que, por ejemplo, el matrimonio puede estar representado por el mismo abogado.

En este tipo de procesos, la labor de un abogado matrimonialista con experiencia es clave, ya que guiará a la pareja durante todo el proceso, mediando e intentando que haya un equilibrio en los acuerdos, atendiendo a las circunstancias particulares en cada caso.

Una vez alcanzados dichos acuerdos, estos se plasmarán en el denominado convenio regulador, un documento de gran relevancia que se presenta junto con la demanda de divorcio y en el que se detallan de que forma se resolverán todas aquellas cuestiones que afectan al futuro de la familia.

Divorcio contencioso

Aunque nuestra experiencia como abogados matrimonialistas nos ha enseñado que la mejor forma de llevar a cabo un divorcio es mediante el acuerdo entre las partes, la realidad es que a veces esta situación ideal no es la real.

Cuando entre la pareja existen desavenencias en cuanto a las decisiones que se han de adoptar, deberá iniciarse un proceso de divorcio, más largo en el tiempo y más complejo, ya que el objetivo para cada una de las partes será conseguir que el Juez se incline por aquellos acuerdos que consideran que les son más favorables.

Porque, efectivamente, serán en estos casos el/la Juez quién, una vez escuchadas todas las partes, y a la vista de las circunstancias de cada una, quién determine, a través de la sentencia de divorcio, los pactos que regirán una vez sea efectivo el divorcio.

Convenio regulador: clave en los acuerdos de divorcio

Como decíamos, el convenio regulador es el documento clave que acompañará a la demanda de divorcio, cuando este sea de mutuo acuerdo entre las partes.

El convenio recogerá los pactos que alcance el matrimonio en lo relativo a una serie de cuestiones de gran relevancia.

Cuestiones tales como:

  • Custodia de hijos en común: este es quizá el acuerdo más importante cuando se produce el divorcio. El matrimonio deberá decidir el tipo de custodia que prefieren para sus hijos. Hay dos custodias básicas: la custodia exclusiva, a favor de uno de los progenitores, y la custodia compartida entre ambos. En el primer caso, también será necesario establecer un régimen de visitas a favor del progenitor no custodio. También, y a este respecto, puede ser necesario establecer un régimen de visitas a favor de los abuelos.
  • Uso de la vivienda y ajuar familiares. Normalmente este recae sobre los hijos, y, consecuentemente, sobre el progenitor que ostente la custodia.
  • Pensión de alimentos a favor de los hijos en común. Esta debe establecerse ateniéndose a las circunstancias personales y económicas de los progenitores, y, por supuesto, a las necesidades de los hijos en cuanto a gastos de manutención. La pensión de alimentos suele establecerse como un pago mensual y también se contempla de qué forma se repartirán el resto de gastos que sean de carácter extraordinario.
  • Pensión compensatoria: en algunos supuestos, puede acordarse el pago de una pensión compensatoria a favor del cónyuge que pudiera quedar más desfavorecido económicamente tras el divorcio, acuerdo que deberá reflejarse asimismo en el convenio.

Tanto en el proceso de negociación de los acuerdos como en su posterior reflejo por escrito en el convenio regulador, la figura del abogado matrimonialista será clave, ya que se encargará de que todos estos pactos queden perfectamente claros y redactados correctamente en cuanto a forma y fondo.

Aunque el convenio regulador es el reflejo de los acuerdos alcanzados entre el matrimonio, en última instancia deberá ser el Juez quién valide dichos acuerdos, ya que se asegurará de que no existen acuerdos que puedan menoscabar los derechos tanto del otro cónyuge como de los hijos en común.

Modificación de medidas

Aunque los acuerdos alcanzados, sea mediante la aprobación de un convenio regulador, o a través de una sentencia judicial, son de obligado cumplimiento, lo cierto es que a lo largo del tiempo las circunstancias personales, económicas o laborales de los progenitores pueden cambiar de forma significativa. Esto implica en algunos casos que ya no se pueden respetar dichos acuerdos. Por ello, muchas personas se ven obligadas a solicitar la modificación de medidas, como la vía legal para que se revisen las nuevas circunstancias y se ajusten las nuevas medidas a la situación actual.

Nuestros abogados de divorcio le ayudarán durante este proceso, asesorándole durante toda la duración del mismo.

Divorcio en Zaragoza: contacte con expertos

Nuestra labor, como abogados matrimonialistas, es la de conseguir los mejores acuerdos de divorcio para nuestros clientes. Sabedores de que un proceso de divorcio nunca va a ser más fácil, ponemos todo nuestro empeño y experiencia en conseguir que sea lo más cómodo, rápido y beneficioso.

¿Está pensando en divorciarse en Zaragoza? Contacte ya con nuestros abogados matrimonialistas expertos y pida ya su cita ¡Podemos ayudarle!

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